Archive for 22/11/08
¿con qué sueñas?
“La Humanidad se divide entre aquellos que disfrutan metiendose en la cama por las noches y aquellos a quienes les desasosiega irse a dormir. Los primeros consideran que sus lechos son nidos protectores, mientras que los segundos sienten que la desnudez del duermevela es un peligro. Para unos, el momento de acostarse supone una suspensión de las preocupaciones; a los otros, por el contrario, las tinieblas les provocan un alboroto de pensamientos dañinos y, si por ellos fuera, dormirian de dia como los vampiros. ¿Has sentido alguna vez el terror de las noches, el ahogo de las pesadillas, la oscuridad susurrandote en la nuca con su aliento frio que, aunque no sepas el tiempo que te queda, no eres otra cosa que un condenado a muerte? Y, sin embargo, a la mañana siguiente vuelve a estallar la vida con su alegre mentira de eternidad.(…)”
Rosa Montero
de Instrucciones para salvar el mundo
” Hay hombres favorecidos por los sueños. Les predicen el futuro, como a los héroes de la Antigüedad, o les permiten rescatar circunstancias valiosas del pasado. Hacen bien en meditar sobre ellos, en interpretarlos. Hasta no me sorprende que los recojan por escrito, en cuanto se despiertan, para que su tenue y móvil realidad no se disipe o desfigure al contacto de la vida diurna.
He llegado a envidiar a esa clase de hombres. Por la noche, como ya no recurro a los hipnóticos, me despierto varias veces y compruebo que he soñado. Entonces cierro los ojos, vuelvo a dormir. Mis sueños no consiguen desvelarme. No tienen ninguna relación con mis preocupaciones intelectuales, con mi vida espiritual o afectiva. Tampoco son amenos, ni siquiera terroríficos, angustiosos, eróticos, o de un simbolismo sexual inteligible, sino tan vacíos y a la vez tan colmados de insignificancias como el mas tedioso de mis días. Y por mis sueños, eso creo en el primer momento, desfilan desconocidos. Despues sus rasgos me parecen de algún modo familiares. Acaso, reflexiono, he podido contemplarlos noches pasadas en otro sueño. Por último, los identifico. Son desconocidos o casi desconocidos, personas que he visto por casualidad hace muchos años, a quienes no he dedicado jamás un pensamiento. A veces reconstruyo las circunstancias del sueño en que aparecieron, esforzándome por recordar si alguien, durante la vigilia, aludió a ellos delante de mí. No, nadie mitigó su condición de intrusos nocturnos. “
José Bianco
de La pérdida del reino
Add comment Noviembre 22, 2008

